Es una contracción natural de los músculos, pero, ¡cuidado! No se debe abusar de su uso, ya que puede producir calambres crónicos.
Para evitarlo aconsejamos:
- Ingerir una dosis diaria de potasio (intervención de nuestra especialista en Todología, Sofia, la de la melena exuberante).
- Cubrirse la vista ante la exposición desmesurada cuantitativamente de los /guacos/
Para esta condición es necesario un sumo manejo de la responsabilidad y voluntad por parte del usuario.
Cabe aclarar la distinción entre las dos manifestaciones de este mismo fenómeno. Cuando se arquean simultáneamente las dos cejas, connotan el significado puro de contemplación. En cambio, si el movimiento remite a una sola ceja, puede ser interpretado como una actitud promiscua o posible provocación, cuyo efecto puede ser la intimidación en el receptor.
Nuestro discurso de las cejas, con su carácter no verbal, nos permite la comunicación de múltiples emociones.
"Su presencia monopoliza el momento"











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¿Eh?