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16/7/09

Instancia final: ¿para quién?

Según Mandrioni, un buen filósofo o pensador debe estar comprometido con su época; ser un visionario, quizás, por expresar las ideas universales de la humanidad en tanto puede adelantarse a los hechos o evocar situaciones, pero debe vivir un presente y aportarle soluciones.

Bajo esta propuesta de nuestro Santo ejemplar, idearemos una revolución para destronar los poderes burocráticos de nuestra facultad e instaurar el sentido común para la oferta de igualdad y presencia de oportunidades a la hora de rendir los finales correspondientes al primer cuatrimestre 2009.

Para este propósito, fruto del análisis del bien común que nos caracteriza, hemos primero listar las armas que disponemos para nuestro letal ataque:

1. Trampolines de Tauben

2. Dragones lanzallamas

3. Rayadores de queso

4. Cosquillas (entiéndase: manos que hacen…)

5. Bolitas de Vernino

6. Pincitas de depilación

7. Lectura obligatoria de Jesús Pena

8. Credenciales

Como hemos expuesto anteriormente en los “Sistemas de Evaluación del Profesor Taubenschlag” (véase link), el profesor ha instaurado en la rivera del río hacia el dique unos trampolines para bochar a sus alumnos. Dada la carencia de alumnos que bochar (evidentemente), los trampolines están a nuestra disposición subversiva. Nos apoderaremos de ellos y así nos desharemos de los primeros soldados que combatamos, es decir, la linda muchacha de mesa de entrada que nos trata como niños de 5 años cuando le hacemos una pregunta.

Eliminada la resistencia en la trinchera, ingresamos a la administración propiamente dicha. Ah, el sabor del terror. Belén gentilmente ha viajado con sus dos dragoncitos hasta la facultad. El problema es que son cachorritos, entonces, no controlan muy bien su fuego. Así, papeles y cabellos se queman por aquí y por allá. Pero no podemos culpar a dos pobres criaturas místicas, ¿no?

Luego de eso, con nuestros rayadores de queso traídos de casa (somos así de domésticos y rústicos), rayamos sus narices hasta que confiesen las razones ocultas detrás de toda la burocracia. ¡Eso es! ¡Quieren que abandonemos la carrera, porque Letras abre la cabeza y la política actual es No Pensar!

Pero si los rayadores de queso no son suficientes, podemos recurrir a las cosquillas como plan B. Si eso aún no funciona, las pincitas de depilación serán ciertamente eficaces, sobre todo considerando el pequeño vello que se acumula en la nariz. En cualquier caso, aún si ya hemos cumplido con la misión de la tortura, es bueno implementarlo para que entiendan la dimensión de nuestra furia y nuestro terrorismo.

Las bolitas de Vernino es una lectura complementaria de nuestro blog que aún no poseemos para ofrecerles. Pero, resumiremos el objetivo e intensidad del arma: la profesora utilizó las comúnmente denominadas bolitas o canicas para derribar a la profesora García Jurado y matarla para apoderarse de la titularidad de la cátedra. Su plan fracasó, aunque tuvo consecuencias inmediatas que la beneficiaron.

Utilizaremos esas mismas bolitas asesinas contra aquellos que reúnan el valor para resistir a nuestra revolución e incluso pretendan atacarnos o hacernos replegar. Así serán derribadas hasta las más altas jerarquías. Para mantenerlos en el piso a nuestros pies, emplearemos la lectura del material obligatorio de Jesús Pena. De esta manera, todo coraje será apagado.

Cuando nuestra revolución esté prácticamente consumada, por una confusión técnica, pasaremos nuestras credenciales universitarias por la juntura de sus dedos múltiples veces, ya que creeremos que son las ranuras de las terminales de autoconsulta.

Para disipar toda prueba o sangre, finalmente Ivana intervendrá con su poder de fusión de realidades alternativas. Bajo tales circunstancias, todo el personal administrativo desaparecerá de nuestro mundo misteriosamente, sin dejar rastro… salvo una nota muy simpática que indique a las autoridades de la Universidad que los alumnos de primer año de Letras pueden proseguir a tener sus mesas especiales de agosto con suspensión de las dos primeras semanas de clase.

Claro, si las autoridades de la universidad no ceden, no tendremos problema en volver a tomar armas… es decir, cartas, en el asunto.

The first duty of a revolutionary is to get away with it.” - Abbie Hoffman

(traducción rústica: “el primer deber de un revolucionario es lograr escapar luego”)


Un pequeño relato lúdico de una revolución improbable. Es la única manera de canalizar nuestra frustración e impotencia, y a la vez, escapar de las represalias.

Aunque quién sabe lo que pueda suceder este 3 de agosto…

Próximamente…

23/5/09

De garabatos artísticos


Un premio a quien logre descifrar el contenido de este apunte de Juliana.
La importancia de la caligrafía.... cuando no hay luces que guíen la pluma ni atención que permita retener el conocimiento el tiempo suficiente como para plasmarlo en la hoja.

(Arqueólogos están considerando la posibilidad de adoptar este modelo de apunte como ejemplo de jeroglífico posmoderno)

11/5/09

Sistema de Evaluación del Profesor Taubenschlag


Durante el trance producido por el estupor ante la inminente amenaza de fracaso en el parcialito de filosofía, comenzamos a divagar entre posibles alternativas para modificar el sistema de evaluación del Padre Carlos. Gracias a esto, creemos haber descubierto la causa de la misteriosa desaparición de numerosos alumnos dedicados a las áreas humanísticas de la Universidad.
Se preguntarán en qué consiste este método didáctico. Procederemos entonces a explicarlo.

El examen parcial se definiría lúdicamente en una especie de "mancha", es decir, el profesor corre a los alumnos por el pasillo del primer piso de la facultad; antes de tomar contacto con alguno de ellos, el Padre Carlos formulará una pregunta, otorgando 15 segundos reloj para plantear una respuesta. De ser correcta, lo eximirá. En caso contrario, lo hará recursar al grito de ¡bochado!
Bajo el evento fortuito de que el alumno intente impedir la pregunta, interponiendo algún obstáculo en la marcha del profesor para inducir su caída y ganar tiempo, será azotado con un borrador en la cabeza y posteriormente bochado.

Para aquellos que sobrevivan este filtro y alcancen la instancia del examen final, se enfrentarán a un nuevo desafío que pondrá en riesgo no sólo la continuación de la carrera, sino también su mismísima existencia.
Para facilitar su comprensión, le proponemos observar la figura nº1:

Figura nº1

El escenario del final se dispone de la siguiente manera: una tabla de madera se apoya perpendicularmente sobre la baranda de la rivera del río, sujeta para que permanezca horizontal. El alumno se sitúa sobre el extremo más alejado al río (considerado el occidente) en la tabla. El profesor realiza entonces las preguntas pertinentes al final.
En caso de un resultado favorable, el alumno puede descender de la tabla. Pero, de no ser satisfactorio su rendimiento, el docente saltará en el extremo oriental de la tabla (es decir, del lado del río), provocando así una acción física de despegue brusco del alumno en dirección al dichoso río y su posterior encuentro con el mismo.

Es posible que este método se inspire en ocurrencias del animé Pokemon, donde el denominado equipo Rocket solía terminar en cada episodio como una estrella en el infinito, derrotado por Ash y su clan.

También creemos firmemente que los alumnos inmersos en las profundidades del río sobreviven en una ciudad sumergida, llamada por los antiguos greco-romanos y que heredamos en la cultura judeo-cristiana "Atlantis", pero no contamos con pruebas evidentes de este fenómeno (lo proponemos como tesis de investigación para quien desea profundizar en esta polémica cuestión).

Tampoco podemos proseguir con nuestra investigación, porque hemos notado que macabras palomas silenciosas se han posado próximas a nosotras, escuchando con atención nuestras conjeturas para comunicárselas al Padre Carlos... Son sus fieles siervas.... ¡sus espías!

Así, la instancia del final se convierte en un trampolín espiritual de la parte al todo, un superar lo sensible hacia lo inteligible...
La Atlantis de los Bochados.

Pequeña acotación sobre las palomas espías:
Luego de esta hipótesis desarrollada por Belén, Ivana constató en su dimensión alternativa, donde su alterego es hablante fluido de alemán, que "Taube" significa paloma y que de hecho, "Taubenschlag" significa "el palomar", es decir, lugar donde se crían palomas, aunque la combinación de morfos literalmente significa "golpe de paloma/s".
Agradecemos el aporte hecho por nuestro especialista en alemán y ciencias físicas, Javier Cambiasso, que despejó estos significados turbulentos.. 

24/4/09

Estadios de la vida universitaria


Creo que se explica por sí solo.
Pero por las dudas... son los distintos estados emocionales por los que un estudiante universitario pasa durante sus estudios, tanto a nivel global (es decir, su carrera) como a nivel particular en cada materia, en cada cuatrimestre, incluso en cada semana o día (sí, así de volátiles somos; peor que una mujer embarazada).

Se empieza exuberantemente feliz, por la nueva etapa, el amor por el saber y blabla....
Se progresa a una felicidad disminuida cuando en tus primeros deberes te enfrentas a que tienes que leer cuatro libros para la semana que viene, resumirlos, hacer un trabajo práctico...
Luego un estado de shock, claro, porque todos estos deberes son demasiado difíciles de procesar en tu mente recién egresada del secundario (o cuando acabas de terminar de rendir los finales del año anterior, también).

Posteriormente se progresa a un estado de admiración, por la maravilla de los conocimientos que vas adquiriendo, cosas que no pensabas que eran así y tal.
De ahí al asombro ocasionado por haber leído la bibiliografía, haber entendido A y que en verdad significaba B había solo un paso... así que la sorpresa es aún mayor (y peor).

Luego hay un estado de emocionalidad, donde sientes lástima de vos mismo al sacrificar el fin de semana para terminar de leer, por ejemplo, la infame Ilíada que no te puedes sacar de encima... y cuando te preguntan qué te quedó de tu lectura, tu respuesta es: "..."

Un estado de frustración, porque no puede ser que no entiendas algo tan fácil.
(ah, ya para este estadio te has enfrentado a la burocracia que hay detrás de las insistencias incorrectas, y tu frustración también se contagia a ese tema).

El siguiente estadio es el denominado trance o "coma cognoscitivo", donde la asimilación de tantos conocimientos te ha despojado de tu capacidad innata para conectar ideas y tomar apuntes en clase. Se visualiza en enunciados como "es que..." (silencio eterno, porque no tienes idea de lo que querías decir), "¿qué?" o "¿ehhhh?" cuando alguien te hace una pregunta como "¿qué fue lo que acaba de decir?"

Luego se evoluciona a un estado de rebeldía, donde uno quiere revolucionar el sistema (es decir, prender fuego todo, colgarse del caño de ventilación o del techo de la facultad).

Cuando esa euforia ha disminuido, el estudiante universitario se ahoga en la desesperación, en la desazón, en el estupor, pavor, incertidumbre.... y así emana de él el llanto descontrolado, que en nuestro caso particular tiende a suceder marcadamente los jueves.

Se avecinan los parciales... sí, a esos que les temes porque de esos depende si recursas o no, si eres un fracasado rotundo o no. Por eso, las ojeras, que posiblemente te maquilles porque no puedes llegar a distinguir dónde termina tu ojo y dónde tus ojeras. Y claro, mucho menos distinguir el final de la pila de libros que tienes para leer.

Así, las ideas se prenden fuego en tu cabeza y todo gira y gira. Ya no hay solución para tu desconcierto...

Así, caes de rodillas ante la cátedra, suplicando clemencia. Al no recibir respuesta, porque claro, no te arrodillaste ante el profesor titular, sino en la puerta del edificio de la facultad (el cansancio no te permitió subir las escaleras), la idea del suicidio no parece tan mala. Da la coincidencia que es lunes de una semana de parciales. Sí, es el día perfecto...

Y así termina la historia del estudiante universitario: la irrevocable muerte.
O en su defecto, otro posible destino es la venta ambulante en el tren. Pero esa es otra historia.